SÍ... EL TIEMPO VUELA, PERO, ¿POR QUÉ NO ALCANZARLO?
- David ob

- 7 jul 2018
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 11 jul 2018

La vida es ese fascinante momento que pasa en un abrir y cerrar de ojos, un día estás jugando a que eres un maestro Jedi o jugando a las escondidas y el siguiente día, ya estas estudiando en la universidad.
Cuando era niño me emocionaba mucho celebrar mi cumpleaños… ahora me es difícil creer que ya llevo 20 veces celebrándolo.
Desde tiempos recientes, los he procurado festejar de una manera diferente: con más agradecimiento y mucha reflexión.
Es difícil de aceptar, pero sé que algún día ya no estaré aquí. Y como cada cumpleaños me acerca más a ese momento, entiendo que debo aprovechar mi tiempo de la mejor manera posible.

“Saber que algún día vas a morir es la mejor forma de evitar la trampa de no arriesgarlo todo”. – Steve Jobs
Mi mayor sueño siempre ha sido dejar el impacto positivo más grande posible mientras siga en este mundo. Lejos del dinero o lo material, si hay algo que últimamente he empezando a valorar más sobre todas las cosas en la vida, el cual es el tiempo. Dinero podrás tener y generar mucho, pero el tiempo es absolutamente finito. Una vez que se te acaba, no hay forma de sacar más, todo el dinero del mundo no servirá para nada en el cementerio.
Hace poco llegue a tener una reflexión al estar trabajando en una cafetería y en varios campamentos y es que la mayoría de las personas no se dan cuenta, pero cuando estás trabajando para una empresa, estás dando tu tiempo (además de atención y esfuerzo) a alguien más a cambio de dinero (y sensación de seguridad). De ahí viene la importancia de buscar algún trabajo que te guste o por lo menos, que te sirva como medio para algo más grande en tus planes de vida.
Cada mañana, deberíamos preguntarnos a nosotros mismos:
¿estoy disfrutando mi tiempo finito?
Y si la respuesta es sí, entonces estás en el camino correcto, ya que disfrutas lo que haces, obtienes ingresos y tienes sensación de seguridad.
Si la respuesta es no, entonces es momento de experimentar y usar tu tiempo de otra manera.
El tiempo a tu favor:

En lo personal creo que el camino del emprendimiento es el más viable para administrar tu tiempo con mayor satisfacción.
Por eso creo que una manera correcta de hacer algo es crear pequeños proyectos de tu interés personal que se enfoquen en la libertad, proyectos donde puedas elegir tus horarios y tu estilo de trabajo más fácilmente.
No tienes que esperar la jubilación, ser millonario, pensar únicamente en dinero, escalar a lo grande, pedir inversiones ni devorar el tiempo completo de tu existencia.
Con que cubras los gastos de tu estilo de vida, ya lo estás haciendo bien.
Lo importante es que el tipo de proyecto que elijas pueda soportar tu vida, no la de alguien más (como lo haríamos en un trabajo normal).
Tampoco quiero engañarme o engañarte diciendo que un proyecto de este estilo es más fácil de construir que otro convencional, porque a cualquier proyecto o negocio le toma su tiempo crecer.
Lo que nadie nos enseña:
Aprovechar las horas de cada día a tu manera podrá sonar bastante genial, pero existe un gran problema del que poca gente habla.
Desde temprana edad estamos acostumbrados a seguir horarios.
Durante la escuela tomamos clases desde las 7 a.m. hasta las 2 p.m. (con algunas variaciones según el nivel y el sistema educativo), luego seguimos una agenda prescrita en la universidad y terminamos trabajando bajo el estricto calendario de una empresa.
Resulta extraño, una vez que buscamos romper con esas reglas y empezamos a trabajar por nuestra cuenta, encontrarnos con que no tenemos la más mínima idea de cómo administrar el tiempo, porque simplemente no estamos preparados para ser libres.
Pienso que somos como esos cachorritos a los que sueltan por primera vez y se quedan paralizados: lo ven todo con ojos de estúpido, y como están muy atemorizados por la nueva experiencia, mejor esperan a que les pongan la correa otra vez y no parece que sepan moverse sin ella.
Ya comentaba que el tiempo es finito.
La realidad es que el tiempo no puede ser creado, pero si puede ser desperdiciado.
¿Qué tanto no habría podido hacer aquel cachorro en los momentos que estuvo libre de la correa?
Por eso es muy importante que analicemos cómo usamos las horas que tenemos disponibles cada día y que nos organicemos de tal manera que podamos cumplir con todo lo que nos ayude a alcanzar nuestros objetivos de vida.
Creo que debemos aprender a optimizar el tiempo.
A distinguir cuáles actividades son obligaciones y cuáles no. Así evitaremos caer en el círculo vicioso de creer que todo lo que agendas es necesario.
Cuando eres libre de manejar tus horas, las tareas no se van a hacer solas.
Nadie te va a regañar si estás perdiendo el tiempo.
La productividad se trata principalmente de organizar tus tiempos; se consigue creando una rutina para llevar a flote las metas que queremos llevar acabo y también dejando espacio para las actividades fuera de esa metas.
A veces puede surgir un problema si amas lo que haces: te encuentras tan absorbido por tu trabajo hacia ese objetivo que se te olvida estar presente con las personas más cercanas a tí.
Si no aclaras los límites entre tu vida y tu trabajo, será difícil ofrecer tu tiempo libre para todas las actividades que algunos consideran extras, pero que son necesarias como: estar con la familia, salir con los amigos, echarte una chela, ver tu serie favorita de Netflix y hasta tener momentos de no hacer absolutamente nada.
La cruda realidad es que no es fácil manejar nuestro tiempo, ya que no estamos preparados para hacerlo con facilidad y nadie nos enseña a ser independientes. Únicamente lograremos serlo si empezamos a través de prueba y error a reconocer las prioridades, definir fechas límites y ser consistente hasta encontrar la mejor rutina para ti mismo.
Entre más disciplinado seas, más libertad tendrás, el tiempo es de cada uno

“Un día me desperté dándome cuenta que podía hacer lo que quisiera con mi tiempo. El tiempo era mío. Podía usarlo, invertirlo o perderlo en cosas inútiles. Nadie estaba ahí para decirme lo contrario. Libertad”.
– Colin Wright
Muchas de las personas más felices que conozco no se enfocan únicamente en el dinero, sino también en como están usando su tiempo en lo que realmente les interesa.
Aunque ellas pueden pasar varios días trabajando intensamente, de repente las vas a ver sin hacer absolutamente nada, porque han aprendido a adaptar su tiempo a su propio estilo de vida.
El tiempo es el mayor aliado que tenemos.
Si nunca olvidamos que es finito y hacemos todo lo posible por usarlo de manera efectiva, realizando actividades que realmente nos aporten valor, tendremos una vida bastante buena.
Quizá eres de esas personas que se la pasan a la espera del momento perfecto para comenzar algo…
Déjame decirte algo que ya sabes, pero es necesario recordarte: no existe el tiempo perfecto para comenzar.
Evita planear demasiado y actúa desde ahora, haz prueba y error, que se te está acabando el tiempo.
Y para finalizar este artículo aquí te dejo algunos consejos para aprovechar más el tiempo:
Crea un plan de día diario (Planifica tu día antes de que este empiece ya sea en la noche anterior antes de dormir o en la mañana justo cuando te despiertes.)
Establece tiempos para terminar cada tarea del día.
Ten alarmas o la hora siempre visible (esto principalmente para tener un control del tiempo en cada tarea o descanso del día a día).
Hacer un calendario.
Marcar fechas límite.
Eliminar distracciones (celular, salidas, etc.).
Hacer una jerarquía de las tareas del día (observa que tareas son más importantes que otras).
Las tareas más importantes primero y el resto después.
Aleja las mayores distracciones de tu zona de trabajo. ( Ya tendrás tiempo para checar Instagram, Youtube o Twitter).
Canción recomendada para escuchar mientras lees esté artículo:



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